No me equivoco si digo que la cala S’Alguer de Palamós es una de las calas con más encanto de la Costa Brava, capaz de competir en belleza con la cala Sa Tuna, en Begur. Este pequeño rincón de Palamós conserva la esencia marinera de antaño, con sus antiguas barracas de pescadores de colores perfectamente alineadas frente al mar y las tradicionales barcas varadas en la arena. Llegar hasta ella forma parte de la experiencia, ya que el camí de ronda atraviesa pinares, bordea acantilados y pasa junto a pequeñas calas de aguas cristalinas. Si buscas una ruta de senderismo de dificultad media en la Costa Brava, este recorrido es una de las mejores opciones para descubrir el litoral de Palamós. Aunque incluye algunos tramos con escaleras, no presenta una dificultad elevada, por lo que puede hacerse con niños acostumbrados a caminar.

Ficha técnica de la ruta del camí de ronda de Palamós a la cala S’Alguer
- Punto de inicio: puerto deportivo de Palamós, Girona. Cómo llegar con Google Maps
- Distancia: 7,2 km
- Tiempo: 2 h 40′
- Ruta lineal
- Dificultad: media
- Wikiloc
Inicio de la ruta de la cala S’Alguer: puerto deportivo de Palamós
La ruta del camí de ronda hasta la cala S’Alguer comienza en el puerto deportivo, también conocido como la Marina de Palamós. En los alrededores hay varias zonas de aparcamiento, aunque durante el verano encontrar una plaza libre y gratuita puede resultar complicado. Como ocurre en gran parte de la Costa Brava, la afluencia de turistas aumenta considerablemente durante la temporada alta. Por eso, te recomendamos hacer esta ruta en primavera, otoño o incluso en invierno. Además de encontrar menos gente, disfrutarás de un ambiente mucho más tranquilo y podrás recorrer el camí de ronda sin aglomeraciones ni calor.

Pasado el puerto deportivo comienza una pasarela de madera construida junto al acantilado, pasando por encima de la cala del Morro del Vedell. Este primer tramo es accesible para personas en silla de ruedas, aunque la accesibilidad termina aquí, ya que el resto del camí de ronda cuenta con escaleras y desniveles que impiden continuar tanto con una silla de ruedas como con un carrito de bebé. Además de ser un paseo muy agradable, esta pasarela ofrece unas bonitas vistas del puerto deportivo de Palamós y de la costa.

Cala Margarida de Palamós
Tras dejar atrás la pasarela de madera, el camí de ronda hacia la cala S’Alguer pasa por al lado del Cámping Palamós y llega a Cala Margarida, una pequeña cala de piedras con casetas de pescadores situadas a pocos metros del mar. Muchas de ellas cuentan con pérgolas, mesas y sillas en el exterior. El camino de ronda pasa junto a estas viviendas, por lo que conviene ser respetuoso. Al fin y al cabo, son casas en las que vive gente. La playa está formada por piedras, así que no es la mejor opción para bañarse. Más adelante encontrarás mejores playas donde darse un chapuzón.
La historia de Cala Margarida se remonta al siglo XVIII, cuando era conocida como es Codolar d’en Gotes. En aquella época pertenecía a un propietario apellidado Gotes y se utilizaba como lugar de cuarentena para las tripulaciones de los barcos que llegaban del extranjero. De este modo se evitaba la propagación de posibles epidemias entre la población de Palamós.

Turó Gros y mirador del Cap Gros
Al dejar atrás Cala Margarida, el camí de ronda de S’Alguer se adentra en un bosque de pinos y comienza una suave subida hasta el Turó Gros. Es el tramo con más desnivel de toda la ruta, aunque no presenta ninguna dificultad y se supera en pocos minutos. La primera parada es el mirador de Cala Margarida, desde donde se disfruta de una bonita panorámica de la cala y del puerto de Palamós. Un poco más adelante se encuentra el mirador del Cap Gros, uno de los mejores miradores de esta ruta. Desde aquí se contemplan la playa de la Fosca y la playa del Castell, dos de las playas más conocidas de Palamós, además de una espectacular panorámica de la costa. A partir de este punto, el sendero inicia el descenso hacia la cala Sa Tamardia y la playa de la Fosca, atravesando de nuevo un agradable bosque mediterráneo.
Playa de la Fosca de Palamós
Tras descender desde el mirador del Cap Gros se llega a la playa de la Fosca, una de las playas más populares de Palamós. El camí de ronda hacia la cala S’Alguer continúa por un paseo marítimo, por lo que no es necesario caminar sobre la arena si no te apetece.
Si quieres darte un baño, esta es una de las mejores playas de la ruta para hacerlo. La Fosca es una amplia playa de arena fina y aguas transparentes que cuenta con todo tipo de servicios, como duchas, bares y restaurantes, además de un aparcamiento cercano que permite llegar fácilmente en coche. Precisamente por su fácil acceso y sus servicios, es una playa muy concurrida durante el verano. Si prefieres disfrutarla con más tranquilidad, merece la pena visitarla fuera de la temporada alta o a primera hora de la mañana.

Castell de Sant Esteve de Mar
Tras bordear la playa de la Fosca, el camí de ronda hacia S’Alguer llega a los restos del Castell de Sant Esteve de Mar, una fortificación de los siglos XII y XIII considerada uno de los orígenes históricos de Palamós. A finales del siglo XIII, el rey Pedro III de Aragón adquirió el castillo y el territorio que lo rodeaba para fundar un puerto. Con el paso de los siglos, el castillo perdió su función defensiva y acabó transformándose en una masía. El conjunto quedó abandonado a mediados del siglo XX hasta que, en 2012, la Caixa impulsó su restauración. En la actualidad, es posible visitar el recinto en ruinas y conocer su historia mediante las visitas guiadas organizadas por el Museu de la Pesca de Palamós, que generalmente se realizan el último domingo de mes.
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Mirador de la cala S’Alguer en Palamós
Desde el Castell de Sant Esteve de Mar, el camí de ronda atraviesa la Pineda d’en Gori, un agradable bosque de pinos con varias mesas de pícnic, ideal para comer o hacer una pausa antes de continuar la ruta. Esta pineda ha estado durante años en el centro del debate por la presión urbanística. Diversas entidades y vecinos han impulsado iniciativas para proteger este espacio natural, aunque en la actualidad parte del bosque se ha visto afectado por la construcción de nuevas viviendas, lo que ha supuesto la tala de árboles.
En esta zona se encuentra el mirador de la cala S’Alguer, uno de los mejores puntos para contemplar la cala desde la distancia. Desde aquí se obtiene una magnífica panorámica de cala S’Alguer, con sus características casas de pescadores blancas, las tradicionales barcas varadas en la orilla y el entorno natural que la rodea.

Cala S’Alguer: una de las calas más bonitas de Palamós
Y ahora sí, el camí de ronda llega a la cala S’Alguer, uno de los rincones más fotogénicos de la Costa Brava. Este antiguo conjunto de barracas de pescadores, cuyos orígenes se remontan al siglo XV, está declarado Bien Cultural de Interés Nacional por su valor histórico, arquitectónico y paisajístico.
Lo que llama la atención son sus casetas de pescadores, con fachadas blancas y puertas de colores, alineadas junto al mar. Frente a ellas descansan las tradicionales barcas de pesca, creando una imagen que apenas ha cambiado con el paso de los siglos.


La conservación de la cala S’Alguer estuvo a punto de no ser posible. En la década de 1960, las barracas quedaron inmersas en un largo proceso administrativo que culminó con una orden de demolición. La fuerte oposición de vecinos y entidades de Palamós, unida al creciente reconocimiento de su valor histórico y paisajístico, consiguió frenar el derribo.
La cala tiene unos 60 metros de longitud y está formada principalmente por arena gruesa, guijarros y rocas, por lo que no es la mejor opción para pasar el día tomando el sol. El verdadero atractivo de la cala S’Alguer es pasear por este pequeño núcleo marinero, contemplar su belleza y hacerlo siempre con respeto, ya que muchas de las barracas siguen utilizándose como vivienda en la actualidad.

S’Alguer Petit
Justo al lado se encuentra S’Alguer Petit, también conocido como Barraques de Cala Pallerida, un pequeño conjunto de cuatro barracas tradicionales donde los pescadores guardaban sus embarcaciones y los utensilios de pesca. Aunque son mucho más modestas que las de la cercana cala S’Alguer, también tienen un encanto especial. De hecho, forman parte del mismo conjunto histórico y conservan mejor algunos de sus elementos originales, ofreciendo una imagen muy fiel de cómo eran estas construcciones destinadas a dar refugio a las barcas y a los aparejos de pesca.

Playa del Castell, final de la ruta
Desde la cala S’Alguer, el camí de ronda continúa hasta un punto desde el que ya se obtienen unas bunas vistas de la playa del Castell. Si dispones de más tiempo, puedes cruzar la playa y llegar al poblado ibérico de Castell. Si todavía te quedan ganas de caminar, puedes alargar la ruta hasta Calella de Palafrugell para visitar Sa Foradada, un espectacular arco natural de roca sobre el mar. También puedes acercarte a la Barraca de Dalí, una pequeña construcción de piedra con una puerta inclinada. La barraca fue rehabilitada por un amigo del pintor Salvador Dalí, con la intención de que pudiera utilizarla como lugar de trabajo e inspiración. Sin embargo, aunque Dalí la visitó en varias ocasiones, nunca llegó a pintar allí.
En nuestro caso, decidimos dar la vuelta en este punto y regresar por el mismo camino.
La playa del Castell es una amplia playa de arena fina y es la única gran playa del Baix Empordà que ha permanecido sin urbanizar. Si hoy conserva su pinar, sus dunas y un entorno prácticamente virgen es gracias a la movilización ciudadana de los años noventa. La plataforma Salvem Castell, formada por vecinos y entidades ecologistas, consiguió frenar un gran proyecto urbanístico y proteger este valioso paraje natural. Gracias a aquella movilización, hoy podemos disfrutar de un paisaje prácticamente intacto, un final perfecto para una de las rutas de senderismo más bonitas de Palamós y de toda la Costa Brava.

Qué ver en Palamós
Ya que has llegado hasta aquí, merece la pena dedicar unas horas a descubrir Palamós. Es una localidad con mucho ambiente durante todo el año, especialmente en primavera y verano, cuando sus terrazas, bares y restaurantes se llenan de vida. Si hay un plato que no puedes dejar de probar es la famosa gamba de Palamós, uno de los productos más reconocidos de la gastronomía de la Costa Brava.
Aunque se parece un poco a Platja d’Aro por su ambiente y su gran cantidad de restaurantes y tiendas, Palamós conserva un carácter más tranquilo y auténtico. Además de recorrer su largo paseo marítimo, donde durante la primavera y el verano suelen instalar pequeñas atracciones para los niños, te recomendamos perderte por las calles del casco antiguo, que es, sin duda, la parte más interesante de la localidad.
Entre los lugares que no deberías perderte destacan la iglesia de Santa Maria del Mar; la capilla del Carme, convertida en sala de exposiciones; el Museu de la Pesca, imprescindible para conocer la tradición marinera de la localidad; la Llotja del Peix, donde podrás asistir a la subasta de pescado del viernes, Espai del Peix, talleres gastronómicos, y los restos del antiguo claustro del convento de los Agustinos, desde donde también se disfrutan unas bonitas vistas del puerto deportivo.



Dónde dormir en Palamós
Nosotros nos alojamos en un apartamento justo donde comienza el camí de ronda, junto al puerto deportivo de Palamós. La ubicación era perfecta para hacer esta ruta, aunque actualmente el apartamento ya no está disponible.
Si buscas dónde dormir en Palamós, estas son algunas opciones que puedes valorar:
- Hotel Àncora: una buena opción si viajas en familia. Dispone de habitaciones familiares, piscina y desayuno, además de minigolf.
- Ample Port Marina: apartamentos con cocina situados cerca del puerto, una alternativa interesante si prefieres cocinar durante la estancia.
- Camping Internacional Palamós: una opción especialmente recomendable si te gusta alojarte en plena naturaleza. Cuenta con bungalows, incluidos alojamientos tipo tienda de Safari, piscina y restaurante. Además, está a unos minutos a pie de la playa de la Fosca y del camí de ronda.

Preguntas frecuentes sobre el camí de ronda de Palamós a la cala S’Alguer
- ¿Es difícil el camí de ronda de Palamós a la cala S’Alguer? Tiene una dificultad media, principalmente por la distancia, los desniveles y algunos tramos con escaleras. No hay pasos especialmente complicados, por lo que resulta una ruta asequible para personas acostumbradas a caminar.
- ¿Se puede hacer el camí de ronda de Palamós a la cala S’Alguer con niños? Sí, es una ruta que puedes hacer con niños, siempre que estén acostumbrados a caminar. El recorrido tiene más de 7 kilómetros e incluye escaleras y algunos desniveles, por lo que no es la mejor opción para niños muy pequeños o poco acostumbrados a hacer rutas de senderismo.
- ¿Se puede hacer el camí de ronda con carrito de bebé? No. Aunque el primer tramo, correspondiente a la pasarela de madera junto al puerto deportivo de Palamós, es accesible, el resto del recorrido tiene escaleras y desniveles que impiden continuar con un carrito de bebé.
- ¿Dónde empieza el camí de ronda de Palamós a la cala S’Alguer? La ruta comienza en el puerto deportivo de Palamós. Desde allí comienza la pasarela de madera junto al acantilado que da inicio al recorrido.
- ¿Dónde bañarse durante el camí de ronda de Palamós a la cala S’Alguer? La playa de la Fosca es la opción más cómoda para bañarse, ya que es una playa amplia, de arena fina y cuenta con servicios como duchas y bares. También puedes darte un baño en otras calas del recorrido, aunque algunas son más pequeñas y tienen piedras o rocas.
- ¿La cala S’Alguer es buena para bañarse? Sí, puedes bañarte aunque no es una playa especialmente cómoda para pasar el día. Es una cala pequeña formada por guijarros y rocas. Puede ser un buen lugar para hacer snorkel y descubrir sus aguas.
- ¿Dónde aparcar para hacer el camí de ronda de Palamós? La ruta comienza junto al puerto deportivo de Palamós, donde hay diferentes zonas de aparcamiento. Durante el verano es complicado encontrar una plaza libre y gratuita, por lo que es recomendable llegar temprano o hacer la ruta fuera de la temporada alta.
- ¿Cuál es la mejor época para hacer el camí de ronda de Palamós? La primavera y el otoño son buenas épocas para hacer esta ruta, ya que suele haber menos gente y las temperaturas son más agradables. Durante el verano, es recomendable evitar las horas centrales del día y empezar temprano.
Caminos de ronda en la Costa Brava para hacer con niños
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