Qué ver en São Miguel, Azores: guía de viaje en 12 días

Las Azores son un archipiélago de nueve islas volcánicas en pleno Atlántico, a medio camino entre Europa y Estados Unidos, que pertenecen a Portugal y que se la conoce como el Hawaii europeo o la isla verde. Para los viajeros europeos, esto supone una ventaja: solo necesitas el DNI para viajar y se paga en euros.

Estas islas son un paraíso natural de verdes colinas donde pastan miles de vacas, playas de arena negra, lagunas formadas en cráteres de volcanes, aguas termales y paisajes que parecen de otro planeta. En un solo día puede llover, salir el sol y envolver todo en niebla, mientras hortensias de colores brotan por todas partes. Aquí es fácil ver delfines y ballenas surcando el Atlántico. Pero no te engañes: las Azores no son un destino de sol, playa y fiesta. Son un lugar para desconectar, hacer rutas de senderismo, recorrer carreteras panorámicas, disfrutar de miradores de postal y sentir la hospitalidad de los azorianos. Son un remanso de paz que cuesta creer que forme parte de Europa. En esta guía te contamos qué ver en São Miguel, la isla más grande de las Azores, además de darte consejos prácticos para que disfrutes de un viaje inolvidable. ¡Vamos a ello!

Qué ver en São Miguel: Miradouro da Boca do Inferno

Mapa del itinerario de 12 días en São Miguel

En la imagen inferior puedes ver el itinerario que seguimos nosotros, para que te sirva de orientación sobre qué ver en São Miguel en unos 12 días. Comenzamos la ruta en el nordeste, continuamos por el sur con base en Furnas y finalizamos en el norte, explorando toda la zona de Sete Cidades y Mosteiros.

Itinerario de viaje de la isla de São Miguel en las Azores

A continuación puedes consultar este mapa con los lugares que ver en São Miguel, que incluye tanto los que visitamos como otros que teníamos apuntados y que, por falta de tiempo, no pudimos conocer. Los puntos de interés están clasificados por miradores, pueblos, rutas de senderismo, actividades gastronómicas, lagunas volcánicas, zonas de baño en playas, termas, piscinas y otros lugares destacados.

Qué ver en São Miguel en 12 días

Lagoas: lagunas de volcanes en São Miguel

Lagoa Azul y Lagoa Verde de Sete Cidades

La laguna más famosa de São Miguel es la de Sete Cidades, que en realidad son dos: la Lagoa Azul y la Lagoa Verde, separadas por un puente por el que pasan los coches. Según cuenta la leyenda, esta laguna bicolor nació de las lágrimas de un amor imposible entre una princesa de ojos azules y un pastor de ojos verdes. De su despedida surgieron dos lagunas unidas, una azul y otra verde, que hoy pueden contemplarse desde algunos de los miradores más espectaculares de la isla. El más conocido es el Miradouro da Vista do Rei —muy concurrido—, desde el que puedes subir a la terraza del abandonado Hotel Monte Palace para disfrutar de una panorámica inolvidable.

Qué ver en São Miguel: mirador da Vista do Rei

También puedes parar en el Miradouro do Cerrado das Freiras y al Miradouro da Lagoa de Santiago, aunque la mejor vista la tienes desde el hotel abandonado. Por el camino pasarás por una carretera repleta de hortensias que es una maravilla. Si tienes tiempo, visita el pueblo de Sete Cidades y la orilla de la Lagoa Azul: es una zona muy agradable para tumbarse en el césped, tomar algo en la cafetería junto al lago, alquilar patinetes o bicicletas.

📍Ubicaciones de los lugares qué ver en Sete Cidades

Lagoa do Canário

La Lagoa do Canário es conocida por su curiosa forma que recuerda al logo de Snapchat, aunque desde el suelo no se aprecia: tendrás que verla desde Google Maps. Desde su aparcamiento —que suele estar bastante lleno, especialmente en temporada alta— parte un sendero fácil de unos 15 minutos que lleva a uno de los miradores más famosos de São Miguel: el Miradouro da Boca do Inferno. Situado a unos 1.000 metros de altitud, este mirador ofrece una de las vistas más impresionantes de la isla: la Lagoa de Santiago, las Lagoas de Sete Cidades y el océano Atlántico se despliegan ante ti. Eso sí, es habitual que haya niebla, que aparece y desaparece rápidamente según sople el viento. Ver las vistas es, literalmente, una lotería. De hecho, la foto de portada de este artículo está tomada desde aquí. Desde esta zona también puedes hacer la ruta circular de la Serra Devassa, si tienes más tiempo y ganas de caminar.

Qué ver en São Miguel: lagoa do Canário

Muy cerca de esta zona también puedes visitar el Acueducto y el Muro das 9 Janelas, el tramo más grande y emblemático de los antiguos acueductos de São Miguel. Desde los primeros tiempos de la colonización de la isla, se construyeron ingeniosos sistemas para transportar el agua potable. Este acueducto en concreto llevaba el agua desde la Lagoa do Canário y la Lagoa das Empadadas hasta la ciudad de Ponta Delgada, recorriendo más de 10 kilómetros. Su estructura de arcos de piedra en medio del bosque lo convierte en un lugar muy fotogénico y curioso para parar.

📍Ubicaciones de los lugares qué ver

Lagoa do Fogo

La Lagoa do Fogo, que significa “Laguna de Fuego”, es otro lugar imprescindible qué ver en São Miguel y está considerada una de las Siete Maravillas de Portugal. Lo ideal es descender hasta la orilla por alguno de sus senderos, pero nosotros solo llegamos hasta el Miradouro da Lagoa do Fogo, ya que apareció la niebla y preferimos no arriesgar.

Durante la temporada alta de verano, un autobús recorre la zona y para en los principales puntos de interés. Este bus turístico es de pago. Sin embargo, si llegas antes de las 9 de la mañana o después de las 7 de la tarde, puedes acceder con tu coche, que fue justo lo que hicimos nosotros. Fuimos por la tarde, después de visitar las aguas termales de la Caldeira Velha, y la carretera ya es toda una experiencia: una sucesión de curvas que asciende poco a poco mientras el paisaje cambia y se vuelve cada vez más espectacular.

📍Ubicación del Miradouro da Lagoa do Fogo

Qué ver en São Miguel: Lagoa do Fogo

Lagoa do Congro

La Lagoa do Congro se alcanza tras un precioso sendero de bajada que parece que te adentras en la selva, lo que la convierte en una laguna mucho menos concurrida que otras más accesibles. El camino para llegar a esta laguna también es muy bonito y tardamos aproximadamente una hora en completar esta ruta desde el aparcamiento gratuito.

📍Ubicación del aparcamiento de la Lagoa do Congro

Qué ver en São Miguel: Lagoa do Congro

Lagoa do São Brás

La Lagoa de São Brás no es tan espectacular como otras lagunas, pero su encanto está en estar en medio de la nada, rodeada solo de verdes prados donde las vacas pastan tranquilas. Es un lugar perfecto para disfrutar de la naturaleza en calma, con un bosque precioso que parece sacado de un cuento de hadas. Solo vimos un par de personas y una tienda de campaña, ¡un buen sitio para pasar la noche! Por aquí pasa el famoso Rally de Azores. Desde el aparcamiento, hay unos 10 minutos a pie hasta la laguna, donde también podrás ver patos.

📍Ubicación del aparcamiento de la Lagoa do São Brás

Lagoa das Furnas

La Lagoa das Furnas es una de las lagunas volcánicas más conocidas y accesibles de São Miguel, por lo que la convierte en uno de los lugares imprescindible que ver en São Miguel. Es bastante grande y está rodeada de puntos de interés muy curiosos. Lo más famoso son las caldeiras y fumarolas, donde el calor que emana de la tierra se aprovecha para cocinar el famoso Cozido das Furnas, un plato típico de las Azores. Sí, sí, ¡has leído bien! La carne y las verduras se cuecen lentamente bajo tierra gracias a la actividad volcánica de la zona. Si llegas hacia las 12 h, verás cómo sacan las ollas del suelo: todo un espectáculo que por falta de tiempo no pudimos ver.

Hay unas pasarelas que te acercan a las fumarolas, aunque el olor a azufre es fuerte y el vapor puede picarte los ojos o la garganta. El aparcamiento de esta zona es de pago, pero puedes aparcar gratis en un lateral de la carretera y llegar caminando, bordeando la laguna de Furnas. Verás cómo el agua burbujea por el calor del subsuelo… ¡una experiencia única! En esta zona también puedes alquilar patinetes eléctricos, tomar un zumo natural en un puesto ambulante y visitar el parque Grená (de pago).

📍Ubicación del aparcamiento de pago y del aparcamiento gratuito

Capilla de Nuestra Señora de las Victorias

Al otro lado de la Lagoa das Furnas hay un aparcamiento gratuito donde hay mesas de pícnic, figuras talladas en madera y puede que esté un puesto ambulante de piñas coladas. Más adelante está la fotogénica Capilla de Nuestra Señora de las Victorias y los jardines José do Canto, de pago, donde podrás ver una cascada. Unos metros más allá está el Centro de Interpretação Ambiental das Furnas, de pago también, y columpios preciosos colgados de los árboles. Y si te apetece caminar más, encontrarás un pequeño bosque de bambú.

Si quieres una vista panorámica de la Lagoa das Furnas desde donde se ven las fumarolas, sube al mirador de Pico do Ferro: ¡las vistas son espectaculares! Otra manera de conocer la Lagoa das Furnas es golpe de pedal. Contrata esta ruta en bicicleta con guía en español.

📍Ubicaciones de los lugares qué ver en la Lagoa das Furnas

Qué ver en São Miguel: mirador de Pico do Ferro en Furnas

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Piscinas termales y piscinas naturales en São Miguel

Parque Terra Nostra de Furnas

El Parque Terra Nostra es un impresionante jardín botánico con piscinas termales a 35 °C, y es súper recomendable visitarlo aunque no quieras bañarte. Este parque está en el pueblo de Furnas y es uno de los lugares más recomendables que puedes ver en São Miguel, Te recomiendo empezar paseando por sus jardines que son enormes, llenos de flora diversa y rincones muy fotogénicos, como el de los nenúfares.

Después, si te animas, relájate en las piscinas termales, donde también encontrarás pequeños jacuzzis donde es posible que tengas que hacer cola. La piscina principal es enorme, aunque su color marrón puede parecer poco apetecible, así que lleva bañador y toallas oscuras, ya que las aguas ricas en hierro tiñen. Si hay mucha gente, puede ser difícil encontrar un banco para dejar tus cosas. Además, ten cuidado con la isla central de la piscina, que resbala mucho y yo casi me caigo un par de veces. El parque cuenta con un bar muy agradable y un hotel dentro del recinto, y también dispone de duchas para quitar ese color marrón que queda en tu piel.

➡️ Web y ubicación del Parque Terra Nostra de Furnas

Poça da Tia Silvina y Poça da Dona Beija

También en el pueblo de Furnas hay otros dos lugares donde disfrutar de las aguas termales de São Miguel. Uno de ellos es la Poça da Tia Silvina, una pequeña piscina de agua caliente totalmente gratuita donde puedes meter los pies un rato. Y digo un rato porque… ¡cuesta aguantar el calor! Para equilibrar la temperatura, puedes alternar con el agua fría del río que pasa justo al lado. Eso sí, el baño completo no está permitido, solo es para los pies.

La otra opción es la Poça da Dona Beija, un complejo con varias piscinas termales rodeadas de vegetación, tipo Terra Nostra pero más pequeño y más económico.

📍Ubicación de la Poça da Tia Silvina y de la Poça da Dona Beija

Qué ver en São Miguel: Poça da Tia Silvina

Caldeira Velha

Otro plan que no te puedes perder en la isla de São Miguel es darte un baño en las aguas termales de Caldeira Velha. No solo vale la pena por el agua caliente, sino también por el entorno: parece que estés en medio de una película del Parque Jurásico, con vegetación frondosa por todas partes.

Estas piscinas naturales son muy conocidas, así que te recomiendo ir a primera hora o a última de la tarde, así cómo comprar las entradas con antelación, sobre todo en temporada alta. En la entrada hay un pequeño bar, donde es habitual encontrarte con algún gallo suelto.

El recinto cuenta con varias piscinas de distintas temperaturas, algunas realmente calientes, por lo que conviene no permanecer demasiado tiempo en ellas. En nuestro caso, a mi hijo le dio una bajada de tensión y estuvo mareado un buen rato. La piscina de la cascada es la que tiene el agua más fresca, y además hay vestuarios y taquillas donde dejar la ropa con total tranquilidad.

➡️ Web y ubicación del Centro de Interpretação Ambiental da Caldeira Velha

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Ponta da Ferraria

En Ponta da Ferraria, las aguas termales se mezclan con el agua fría del océano Atlántico. Sí, aquí puedes bañarte en el mar… ¡pero con agua caliente! El acceso es por una carretera con bastante desnivel: sigue bajando hasta llegar a un aparcamiento gratuito. Apunta este lugar como otro de los lugares imprescindibles que ver en São Miguel.

Hay dos formas de disfrutar de este lugar tan especial. Una es el balneario Termas da Ferraria, de pago. Y la otra, la más popular, es la piscina natural gratuita. Para llegar a ella hay que caminar un rato (muy corto), pero merece la pena.

Importante: lleva escarpines sí o sí. El suelo quema, es incómodo y te puedes hacer daño en los pies. No es el sitio más cómodo para moverse, pero la experiencia es única. Te bañas en agua salada fresquita con ráfagas de agua caliente que salen del fondo, y cuanto más te acercas a las rocas, más notas ese calor. Hay cuerdas para agarrarse y evitar que las olas te arrastren. También encontrarás vestuarios.

📍Ubicación del aparcamiento y de la piscina natural de Ponta da Ferraria

Qué ver en São Miguel: Ponta da Ferraria

Y si quieres completar la visita, haz una parada en el mirador da Ilha Sabrina. Desde allí tendrás una vista espectacular de la costa y del entorno volcánico de la zona.

Piscina natural da Boca de Ribeira

En la zona de Nordeste, puedes darte un baño en la piscina natural da Boca da Ribeira. El acceso en coche tiene un desnivel del 10 % y varias curvas pronunciadas. Hay un semáforo que regula el paso para que solo suba o baje un coche a la vez, así que tómatelo con calma.

Una vez abajo, deja el coche aparcado y ya verás que la piscina está cerca. Encontrarás vestuarios, lavabos y un bar. La piscina es gratuita y de agua salada, ya que se llena con el agua del mar. Dicen que cuando hay oleaje es todo un espectáculo, porque las olas entran directamente en la piscina. Cuando fuimos, el agua no estaba del todo limpia, pero bueno… para un chapuzón rápido con vistas al océano, cumple de sobra.

Qué ver en São Miguel: Piscina Natural da Boca de Ribeira

Es también una de las piscinas más adecuadas para ir con niños, porque no cubre demasiado. Y como había muy poca gente, intuyo que sigue siendo un lugar poco turístico.

📍 Ubicación del aparcamiento de la piscina natural da Boca da Ribeira

Piscinas Naturais Caneiros en Mosteiros

En Mosteiros encontrarás las Piscinas Naturais Caneiros donde puedes nadar en pequeñas piscinas naturales y rocas de origen volcánico. Puedes aparcar justo al lado del chiringuito, donde también hay mesas de pícnic y barbacoas. Eso sí, lleva escarpines: el suelo es de piedra y además quema con el sol. Si prefieres una playa de arena, muy cerca tienes la Praia dos Mosteiros, más cómoda y con buenas vistas. Y si lo que buscas es una buena foto de los islotes de Mosteiros, acércate a la Ponta do Castelo. Dicen que las vistas al atardecer son una pasada.

📍 Ubicaciones de los lugares qué ver en Mosteiros

Piscinas Municipais dos Pelames

Las Piscinas Municipais dos Pelames, en el pueblo de Povoação, están justo al lado de la playa y tienen, sin duda, una de las mejores vistas de todas las piscinas públicas de São Miguel. El acceso es gratuito, aunque si quieres alquilar hamacas y sombrillas, hay que pagar un suplemento.

La zona está muy bien equipada: hay vestuarios, lavabos, un bar muy agradable donde puedes tomarte algo, cómo por ejemplo una piña colada. También hay un minigolf y un parque infantil, lo que la convierte en una opción ideal para ir con niños. Además, el lugar está muy limpio: el personal se encarga de mantenerlo todo en condiciones.

Qué ver en São Miguel: Piscinas Municipais dos Pelames

Es fácil aparcar cerca, y el ambiente es tranquilo y familiar. Cuando fuimos nosotros había poca gente, porque todos los chavales del pueblo estaban bañándose cerca del puerto.

📍 Ubicación de la Piscinas Municipais dos Pelames

Piscinas Naturais das Calhetas da Maia

En Maia, en el municipio de Ribeira Grande, pasamos varias noches porque era donde teníamos uno de nuestros alojamientos. Es un pueblo con encanto, tranquilo y bien ubicado para moverse por el norte de la isla.

Una de las cosas que más nos gustó es su zona de piscinas naturales en mar abierto, llamadas Piscinas Naturais das Calhetas da Maia. Se accede por unas escaleras de piedra pintadas de colores, muy fotogénicas. Eso sí, no es el lugar más cómodo para pasar horas tomando el sol, ya que no hay arena, solo rocas de lava, y cuesta encontrar un sitio donde estirarte sin dejarte la espalda. Para entrar al agua hay varias escaleras metálicas. Y llevar escarpines es totalmente necesario si no quieres destrozarte los pies con las rocas.

📍 Ubicación de la Piscinas Naturais das Calhetas da Maia

Qué ver en São Miguel: Piscinas Naturais das Calhetas da Maia

Poços de Capelas e São Vicente

A esta zona de baño en en el pueblo de Capelas fuimos por recomendación de nuestro alojamiento, ya que estábamos bastante cerca. No la recomendaría para ir expresamente, porque como ya habrás visto, hay piscinas naturales mucho mejores en la isla. Pero si estás de paso, no está mal acercarse. Se trata de una piscina natural gratuita, con dos accesos diferenciados y una barandilla que facilita la entrada al agua. También hay baños disponibles.

Qué ver en São Miguel: Poços de Capelas e São Vicente

Justo al lado encontrarás una gran rotonda con una estatua enorme de una ballena y las ruinas de una antigua fábrica ballenera, testimonio del cruel pasado ballenero de las Azores.

📍 Ubicación de la zona de baño Poços de Capelas e São Vicente

Miradores en São Miguel

En São Miguel hay cientos de miradores, así que verlos todos en un viaje de 12 días es prácticamente imposible. Aquí te dejo los miradores que nosotros visitamos, exceptuando los miradores a las lagunas, que ya te he explicado más arriba.

Algunos miran al océano Atlántico, otros a islotes, acantilados o zonas de interior, y muchos ofrecen vistas espectaculares a los paisajes volcánicos tan característicos de la isla. Además, muchos de estos miradores tienen mesas de pícnic y barbacoas gratuitas, así que son perfectos para parar a comer o descansar con buenas vistas.

Miradores del norte de São Miguel

El Mirador das Pedras Negras está en el pueblo de Capelas, que fue uno de los lugares donde nos alojamos. Es un mirador poco turístico, de hecho, prácticamente estuvimos solos durante la visita. Desde aquí se pueden ver los acantilados de lava negra y la curiosa Roca del Elefante, una formación rocosa que recuerda a la trompa de un elefante.

Qué ver en São Miguel: Mirador das Pedras Negras

El mirador del Salto da Farinha está situado al final de una bajada bastante pronunciada, pero no te recomiendo llegar hasta abajo en coche, porque el desnivel es considerable y luego hay que volver a subir. Lo mejor es aparcar aquí, ver la cascada Salto da Farinha desde la distancia, y luego caminar unos metros para ver el Mirador dos Estorninhos, con muy buenas vistas, mesas de pícnic y barbacoas. Si te animas a bajar hasta la costa, encontrarás una piscina natural, una pequeña playa de piedras y más zonas de picnic. Eso sí, ten en cuenta que la cascada no siempre lleva mucha agua, depende bastante de la época del año.

Qué ver en São Miguel: Mirador dos Estorninhos
Mirador da Vigia das Baleias

El Miradouro da Vigia das Baleias tiene un gran valor histórico, ya que desde aquí se avistaban ballenas cuando la caza todavía estaba permitida en las Azores. A lo largo de la costa había varios puntos de vigilancia donde los vigías observaban el mar y, si veían ballenas, enviaban señales de humo para avisar a los barcos. Para los días de mal tiempo, contaban con una pequeña cabaña de piedra, muchas de las cuales aún se conservan. En este caso, la caseta es una reproducción y tiene incluso un pequeño altar dedicado a Nossa Senhora de Fátima.

La zona está muy bien equipada, con mesas de picnic, barbacoas. lavabos y una especie de espacio con estructuras que no nos quedó claro si eran juegos para niños o para perros. Cuando fuimos, vimos una brigada de limpieza dejándolo todo impecable, algo que, por cierto, es bastante habitual en São Miguel: hay mucha gente encargada de mantener los espacios públicos en buen estado.

El Mirador Despe-te Que Suas es, sin duda, el mirador con el nombre más curioso de toda la isla. Su traducción literal es «desnúdate que sudas», y hace referencia al esfuerzo que suponía subir por el acantilado empinado. No merece la pena parar, porque las vistas no son de las mejores y hay pocas mesas de pícnic.

Miradores del nordeste de São Miguel

En la zona del Nordeste de São Miguel se encuentran, para nosotros, algunos de los mejores miradores de toda la isla. Acantilados verdes, el Atlántico rompiendo con fuerza y faros históricos: esta parte de São Miguel es una maravilla.

Uno de los primeros miradores que te encuentras es el Farol de Ponta do Arnel, el faro más antiguo de las Azores, en funcionamiento desde 1876. Solo se puede visitar por dentro los jueves. Para verlo de cerca o bajar hasta el puerto, hay que hacerlo por una carretera muy estrecha y empinada, con un desnivel del 35 %, desde donde podrás ver una cascada. De hecho, hay un cartel que desaconseja bajar en coche, y con razón. Nosotros bajamos a pie y, sinceramente, no lo recomendamos salvo que te sobre el tiempo y no te importe pegarte una buena sudada al sol. La subida se hace dura.

Justo al inicio de la bajada hay mesas de picnic y un pequeño puesto de bebidas, ideal para refrescarte después del esfuerzo. Pero si quieres la mejor vista del Faro de Arnel, lo ideal es ir al Mirador da Vista dos Barcos. Desde allí lo verás enmarcado entre el acantilado y el mar: una postal perfecta.

Qué ver en São Miguel: Mirador da Vista dos Barcos

Mirador da Ponta do Sossego y Mirador da Ponta da Madrugada

El Mirador da Ponta do Sossego es, en mi opinión, uno de los mejores mirador de la isla. Su nombre significa “tranquilidad” en portugués, aunque de tranquila tiene poca: fue uno de los mirador con más gente que vimos en todo el viaje. De hecho, tuvimos que esperar a que saliera un coche para poder aparcar y coincidimos con un grupo de portugueses celebrando algo, cantando a pleno pulmón. ¡Fue todo un espectáculo, ja, ja! Aun así, el mirador es uno de los más grandes de São Miguel. Tiene un jardín precioso lleno de flores, un puestecillo de bebidas, mesas de picnic, barbacoas… ¡y un montón de gatos que campan a sus anchas! Desde aquí se contemplan unas vistas espectaculares de los acantilados, con un camino repleto de hortensias que regala una imagen de postal.

Otro de los miradores del Nordeste es el Miradouro da Ponta da Madrugada, un espacio con mesas de picnic y barbacoas, ideal para hacer una parada y disfrutar del entorno. Ofrece vistas espectaculares al mar y a los acantilados, y como su nombre indica, está considerado uno de los mejores lugares para ver el amanecer en São Miguel. Un detalle curioso que le da un toque especial: la zona está llena de gatos que se pasean tranquilamente entre los visitantes.

Miradores del noroeste de São Miguel

Si te diriges hacia la zona noroeste de la isla, encontrarás dos miradores espectaculares donde vale la pena detenerse:

  • Miradouro da Ilha Sabrina: ofrece una panorámica impresionante de Ponta da Ferraria y su paisaje de rocas volcánicas, así como de las piscinas termales. Al otro lado del mirador, verás el Faro de Ferraria.
  • Miradouro da Ponta do Escalvado: desde aquí se tienen unas vistas increíbles de los islotes de Mosteiros y también se ve Ponta da Ferraria.

Miradores del sur de Sao Miguel

El Mirador de Castelo Branco se encuentra en el interior de la isla y ofrece unas vistas panorámicas de 360°. Desde aquí puedes contemplar tanto la costa sur, con el océano Atlántico y el pueblo de Vila Franca do Campo, como el interior montañoso con la Lagoa das Furnas. Uno de los elementos más curiosos del lugar es la torre de vigilancia, construida para observar las tierras de alrededor. Se puede subir a lo alto, y su peculiar arquitectura recuerda a una cara.

Qué ver en São Miguel: Mirador de Castelo Branco

La ermita de Nossa Senhora da Paz, en Vila Franca do Campo, se encuentra en lo alto de un cerro con unas vistas impresionantes del pueblo y de su islote. Para llegar hasta ella hay que subir una fotogénica escalinata de 100 escalones, flanqueada por azulejos religiosos en cada tramo. Una vez arriba, junto a una gran cruz, podrás disfrutar de una de las mejores panorámicas del islote de Vila Franca do Campo. Además, es habitual ver vacas pastando en los campos que rodean la ermita.

En lo alto de Povoação se encuentra la Ermida de Santa Bárbara, considerada la ermita más antigua de São Miguel. Junto a ella está el cementerio del pueblo, en un entorno tranquilo y con buenas vistas de Povoação. Es un lugar muy poco turístico, ya que cuando fuimos, no había nadie más.

Qué ver en São Miguel: Ermida de Santa Bárbara en Povoação

Desde el Mirador Pico dos Bodes se obtienen unas vistas panorámicas de Povoação, Vila Franca do Campo y de buena parte de la costa sudeste de la isla. En este mirador encontrarás una curiosa estructura de madera, que, según explican, fue diseñada específicamente para la observación de ballenas. Vale la pena detenerse si estás por la zona.

Qué ver en São Miguel: Mirador Pico dos Bodes

Campos de té y plantaciones de piña en São Miguel

Una visita a São Miguel no estaría completa sin conocer alguna de sus plantaciones de té, únicas en Europa. Hay dos plantaciones: Gorreana y Porto Formoso, ambas situadas en la costa norte de la isla y muy cerca una de la otra. Ambas se pueden visitar por libre y de manera gratuita, sin reserva previa.

La fábrica de té Gorreana es la más antigua de Europa en funcionamiento. La visita permite recorrer el interior de la fábrica, donde aún se trabaja de forma artesanal. Dentro huele intensamente a té y hace bastante calor, pero es una experiencia curiosa y muy auténtica. Además de la visita, te ofrecen una taza de té gratuita y puedes pasear libremente entre los campos. Hay un bar con terraza donde merendar o incluso comer algo, y una tienda con una amplia selección de tés, perfectos para llevarse un recuerdo de las Azores. También salen desde aquí varias rutas de senderismo sencillas, como el Trilho do Caminho da Água da Gorreana o esta otra circular o la misma pero desviándote para ver un salto de agua. Muy cerca se encuentra la plantación de Porto Formoso, donde también puedes pasear por los campos de té y disfrutar de una taza de té gratis.

📍 Ubicación de la fábrica de té Che Gorreana y de la de Porto Formoso

Plantaciones de piñas en las Azores

Uno de los lugares que no te puedes perder en São Miguel es alguna de sus plantaciones de piña, ya que esta isla es el único lugar del mundo donde se cultivan piñas en invernaderos. Nosotros visitamos Ananases A. Arruda a las afueras de Ponta Delgada, donde la entrada es gratuita. Allí puedes recorrer por libre los distintos invernaderos y ver todas las fases del cultivo, desde las plantas más pequeñas hasta las piñas listas para recoger. Al final del recorrido, puedes probar la piña en su bar —¡recomendamos la piña colada!— o echar un vistazo a su tienda, donde venden productos muy bonitos relacionados con este fruto.

Otra opción cercana es la Plantação de Ananás dos Açores, también con entrada gratuita y un recorrido similar, donde también se puede ver todo el proceso de producción y degustar sus productos. Una visita curiosa y perfecta para ir con niños.

📍 Ubicación de la plantación de piñas Ananases A. Arruda y de la Plantação de Ananás dos Açores

Avistamiento de delfines y cetáceos en São Miguel

Desde el puerto de Ponta Delgada, en la capital de São Miguel, puedes vivir una de las experiencias más emocionantes del viaje: salir en barco para ver delfines, ballenas y otros cetáceos en libertad. Nosotros lo hicimos con la empresa Futurismo en una excursión de unas 3 horas, acompañados por una bióloga marina que iba explicando todo en inglés. Tienen dos modalidades: zodiac o catamarán. Sin duda, recomiendo la zódiac si buscas algo más emocionante y quieres estar más cerca del agua. Aunque no lo parezca, es totalmente seguro.

Qué ver en São Miguel:  Avistamiento de delfines y cetáceos en São Miguel

Antes de salir, pasas por una sala donde te explican cómo será la excursión. Luego te ponen una chaqueta impermeable y el chaleco salvavidas. La zodiac va a toda velocidad y salta sobre las olas, así que prepárate para una buena dosis de adrenalina. Te juro que ver delfines y cachalotes tan de cerca fue un momentazo del viaje, una de esas cosas que no se olvidan. Eso sí, no es una actividad barata, pero créeme: vale cada euro. Puedes reservar directamente en la web de Futurismo, pero hazlo con bastante antelación porque la excursión en zodiac es súper popular y se agota rápido. Y si prefieres algo más tranquilo y sin sobresaltos, entonces te interesa más el paseo en catamarán, ideal para disfrutar del mar con calma.

En otros puntos de la isla también puedes avistar cetáceos y delfines, como en Vila Franca do Campo o en Rabo de Peixe. Y si lo que buscas es simplemente un paseo en barco con oportunidad de darte un chapuzón, puedes contratar excursiones en Rabo de Peixe, en el sur de São Miguel, o bien subirte a un barco con fondo de cristal en Vila Franca do Campo.

Pueblos de São Miguel

São Miguel no es una isla que destaque por sus pueblos con encanto —que no quiere decir que no los tenga—, pero lo cierto es que el gran atractivo de la isla verde es su espectacular naturaleza. Aun así, si te apetece explorar algunos de los pueblos más interesantes, estos son los que visitamos y recomendamos.

Ponta Delgada: la capital de São Miguel

Ponta Delgada es la ciudad con más lugares para ver de toda la isla. Una de las cosas que más llaman la atención —y que también verás en otros pueblos de São Miguel— es la combinación de blanco y negro en los mosaicos del suelo, con preciosos dibujos geométricos que decoran las aceras.

Aquí te dejamos una lista con todas las ubicaciones de lo que puedes ver en Ponta Delgada:

Si quieres aprender más sobre Ponta Delgada de la mano de un experto, puedes apuntarte a este tour gratuito con un guía en español.

Portas da Cidade Ponta Delgada

Ribeira Grande: cultura y surf

En Ribeira Grande tienes que visitar la Igreja Matriz de Nossa Senhora da Estrela y la plaza del Ayuntamiento, pero lo que más nos gustó fue el Jardín Municipal, un espacio muy agradable junto al río, que pasa bajo el Puente de los Ocho Arcos camino del mar. También hay un parque infantil.

Qué ver en São Miguel: Ribeira Grande

Si te interesa la cultura, puedes visitar varios museos, que pueden ser una alternativa para un día de lluvia en São Miguel. Entre ellos está el museo municipal. el museo de la emigración y el centro de arte contemporáneo. Más información.

Otro lugar que puedes visitar en la Plaza del Emigrante donde encontrarás una gran escultura con forma de globo terráqueo, en homenaje a los emigrantes azorianos.

Además, Ribeira Grande es conocida como la capital del surf en São Miguel. La playa de Santa Bárbara, con su amplio arenal negro y buenas olas, es ideal tanto para surfistas como para quienes buscan un buen paseo frente al Atlántico.

📍 Ubicaciones de los lugares que ver en Ribeira Grande:

Maia: pueblo en una colada de lava

Como ya he comentado, en Maia estuvimos alojados varios días y fue todo un acierto. Es un pueblo tranquilo de la costa, asentado sobre una antigua colada de lava. Maia es de esos lugares de casitas bajas, calles cuidadas y limpias, que invitan a pasear sin prisa.

Su mayor atractivo son las piscinas naturales y el sendero que recorre la costa, perfecto para disfrutar del paisaje y del sonido del mar. También cuenta con una pequeña playa con un bar, ideal para tomar algo mientras contemplas las vistas. Muy cerca puedes visitar el Museu do Tabaco y las plantaciones de té.

Qué ver en São Miguel: Maia

Nordeste: uno de los pueblos más bonitos de la isla

Nordeste es un pequeño pueblo de casas blancas que se recorre rápidamente. Lo más bonito es el Puente de los Siete Arcos y el mosaico en el suelo de la Plaza de la República, frente a la iglesia, que representa una brújula.

A las afueras del centro se encuentra la Reserva Florestal de Recreio do Viveiro do Nordeste, un lugar ideal para ir con niños y dar un paseo, hay un parque con forma de avión chulísimo. Es un parque con cabras, patos y otras aves, además de mesas de picnic y barbacoas. Otro parque que puedes visitar es el Jardim da Ribeira do Guilherme, pero solo está abierto de lunes a viernes de 8 a 03:45 PM.

📍Ubicaciones de los lugares que ver en Nordeste:

Furnas: el pueblo volcánico de las fumarolas de São Miguel

Furnas es uno de los pueblos con más lugares para ver en São Miguel, así que te recomendamos dedicarle al menos un día y medio. Una de las experiencias más impactantes es recorrer el centro del pueblo, donde podrás ver fumarolas, pozos de azufre burbujeantes y fuentes donde sale el agua ardiendo. Desde varios puntos de observación, verás cómo la tierra emite vapor y calor, y cómo se aprovecha esta energía para cocer mazorcas de maíz en sacos de tela que luego puedes comprarlas en un puesto y comértelas al momento. ¡Una experiencia muy curiosa!

Furnas también destaca por sus espacios verdes, perfectos para pasear y relajarse. No te pierdas el Jardim da Alameda donde hay hay un parque infantil, un lago, una cascada y un acuario con peces. Sigue caminando hasta llegar al Jardim das Quenturas, en el que hay un lago donde ver el agua burbujear. Si sigues por la carretera te acercarás a la zona de las caldeiras, los pozos de azufre caliente. Llegarás al Jardim Público da Courela, otro parque que no te puedes perder.

Y si buscas algo original, acércate a ver la casa invertida, una curiosa construcción que seguro te llamará la atención. Otra de las grandes atracciones de Furnas son sus piscinas termales de agua caliente, que ya hemos mencionado anteriormente.

El cocido de Furnas: experiencia gastronómica en São Miguel

Aquí es imprescindible probar el famoso cocido de Furnas, cocinado bajo tierra aprovechando el calor geotérmico. El restaurante más conocido es Tony’s, pero si no reservas con antelación, es fácil que te pase como a nosotros: nos quedamos sin mesa. Por suerte, comimos súper bien en el restaurante A Quinta, que además tiene una terraza preciosa. Eso sí, la ración de cocido es enorme, ¡mejor compartir!

No te vayas sin probar el queso artesanal de la Queijaria Furnense ni los bolos lêvedos, un pan dulce típico de Furnas que está delicioso relleno de queso, jamón o atún. Puedes probarlos en varios sitios, pero destacan los de Glória Moniz y los de Rosa Quental.

📍 Ubicaciones de los lugares que ver en Furnas

Vila Franca do Campo: el pueblo del islote volcánico

El islote de Vila Franca do Campo es un antiguo cráter volcánico situado frente a la costa sur de São Miguel. Es uno de los lugares más singulares de la isla, ideal para bucear o bañarse en su laguna circular. Solo se puede visitar en verano y el acceso está limitado a 400 personas al día para proteger el entorno.

El trayecto en barco desde el puerto de Vila Franca do Campo dura unos 10 minutos, y las entradas se pueden comprar online o directamente en el puerto. En nuestro caso, cuando fuimos a comprarlas por internet ya estaban agotadas. Leímos en varios sitios que a veces se forman largas colas en el puerto para conseguir billetes, y la verdad, aunque me hacía mucha ilusión ir, acabamos descartando el plan: a mi familia no le entusiasma la idea de hacer cola al sol para luego pasar horas en un lugar donde tampoco hay sombra. Así que lo dejamos para otra ocasión.

También puedes contratar esta excursión en barco donde además podrás avistar cetáceos, pero no entra dentro del islote, sino que navega cerca de él. Es una buena opción por si quieres acercarte a esta singular isla volcánica. Por otro lado, si viajas a São Miguel de octubre a abril si que podrás desembarcar en el islote si contratas esta excursión.

Qué ver en São Miguel: Vila Franca do Campo

Aprovecha la visita para probar las famosas queijadas de Vila Franca do Campo, unos dulces típicos riquísimos. Lo mejor es ir a esta cafetería donde aún puedes ver cómo los preparan de forma artesanal: ¡una delicia y toda una experiencia!

Y si te apetece un paseo, acércate al puerto para ver el islote, al Jardim Dr. António da Silva Cabral o a la plazoleta Jardim Antero de Quental, dos rincones tranquilos y con encanto en el centro del pueblo.

Povoação, el primer asentamiento de São Miguel

Povoação fue el primer lugar de la isla en ser poblado, ya que aquí desembarcaron los primeros colonos en el siglo XV. Puedes acercarte al puerto, donde encontrarás una piscina natural junto a la playa. También es bonito el Jardim Municipal da Povoação, un espacio verde cuidado y agradable. A las afueras del pueblo se encuentra la Ermida de Santa Bárbara, que según la tradición es la ermita más antigua de la isla. Está situada en un pequeño alto, desde donde se obtienen buenas vistas, y justo al lado hay un cementerio.

📍 Ubicaciones de los lugares que ver en Povoação:

Qué ver en São Miguel: Povoação

Sete Cidades: el pueblo de las lagunas de colores

Si los pueblos que te he mencionado anteriormente son pequeños, el de Sete Cidades lo es todavía más. Está situado justo frente a la Laguna Azul y la Laguna Verde, dos enormes cráteres volcánicos cubiertos de agua. En la Laguna Azul hay una amplia zona para pasear, y también se pueden alquilar bicicletas y canoas, así como patinetes. Además, encontrarás este bar con terraza donde tomar un café. Uno de los rincones más fotogénicos de Sete Cidades es la Iglesia de São Nicolau, un pequeño templo rodeado de jardines.

Rutas de senderismo en São Miguel

No te puedes ir de la isla sin hacer al menos una ruta de senderismo. Para eso hemos venido a São Miguel, ¿no? Aquí tumbarse en la playa y no hacer nada no es precisamente el mejor plan: lo suyo es ponerse las botas y salir a descubrir cascadas, miradores y paisajes que te dejan sin palabras. 🌿🥾

Excursiones en el norte de São Miguel

En la parte norte de la isla hicimos dos rutas muy recomendables: el sendero al Poço Azul y la ruta del Moinho do Félix. El Poço Azul es una pequeña poza de un azul intenso, rodeada de un verde espectacular. Para llegar hay que hacer un sendero corto y sencillo, que va y vuelve por el mismo camino. Nosotros tardamos unos 50 minutos en total. Aunque no caía agua de la cascada cuando fuimos, el color del agua seguía siendo impresionante. Desde este punto también parte una ruta más larga que conecta con el Salto da Farinha, por si quieres alargar la excursión, aunque en verano suele llevar poquisimas agua.

El Trilho do Moinho do Félix es una ruta increíble y muy variada que te permitirá descubrir tres cascadas espectaculares. El sendero atraviesa un frondoso bosque, pasa por una cascada tras la que se puede caminar, un molino abandonado cubierto de musgo y una cascada vinculada a la figura de un tal Teófilo Tavares. El recorrido desciende hasta el mar, donde te espera la impresionante Cascata do Homem. Es una ruta circular de 5,7 km, algo exigente al final por el desnivel, pero totalmente recomendable. Nosotros tardamos unas tres horas en completarla. ➡️ Ruta del Moinho do Felix en Wikiloc

Parque Natural de Ribeira dos Caldeirões

También en la parte norte de la isla hay un lugar que, aunque no es una excursión como tal, lo puede ser si viajas con niños pequeños. Es el Parque Natural de Ribeira dos Caldeirões, una parada imprescindible en São Miguel. Este exuberante rincón del nordeste de la isla ofrece un paisaje espectacular, con cascadas de hasta 40 metros, antiguos molinos de agua —dos de ellos aún en funcionamiento— y una rica biodiversidad, con vegetación típica de la Macaronesia y bosques de laurisilva.

Hay un recorrido muy agradable para pasear por el parque, con puentes, miradores, mesas de picnic, barbacoas y hasta un bar. En teoría, te puedes bañar en una de las cascadas, aunque cuando fuimos nosotros no vimos a nadie hacerlo. Eso sí, te avisamos que no siempre es fácil aparcar, especialmente si hay grupos haciendo barranquismo.

Qué ver en São Miguel: Parque Natural de Ribeira dos Caldeirões

Excursiones en el sur de São Miguel

La Janela do Inferno es una excursión súper recomendable. Son 7,6 km de ruta circular con una gran variedad de paisajes que algunos de ellos parecen fondos de pantalla de Window. Pasarás por escaleras, acueductos, bosques, túneles y campos donde las vacas pastan. La «ventana del infierno» es una cascada que sale de una pared de roca con un agujero. Es curiosa y bonita, aunque lo mejor de esta ruta no es esta cascada, sino el camino en sí: los bosques mágicos, la vegetación exuberante y los paisajes tan distintos que vas cruzando.

La ruta empieza aquí, en el lugar donde sale el bus turístico hacia la Lagoa do Fogo. Hay una zona de picnic súper agradable y una foodtruck de hamburguesas que nos supo a gloria después de las 2 horas y media de caminata.

Salto do Prego: una de las rutas de senderismo más populares de São Miguel

La ruta al Salto do Prego es una de las más populares de São Miguel, y no es para menos. Este recorrido circular de poco más de 4 km parte del pueblo de Faial da Terra y se adentra en un bosque frondoso lleno de vegetación, pequeñas cascadas y puentes de madera que cruzan riachuelos. El sendero está bien señalizado y hay tramos con bastante pendiente donde es fácil acabar empapado de sudor, sobre todo en verano. A veces, incluso te cruzas con gallinas y gallos que viven en libertad por la zona.

La joya del camino es el Salto do Prego, una cascada espectacular que cae en una poza perfecta para darse un chapuzón. Eso sí, no esperes estar solo: en temporada alta se llena bastante y cuesta hacer fotos sin gente. De regreso, el camino pasa por Sanguinho, una antigua aldea abandonada que ha sido parcialmente rehabilitada, donde encontrarás algunas casas rurales y hasta un pequeño bar donde tomarte algo fresquito antes de volver al punto de inicio. Nosotros tardamos unas dos horas en hacerla con calma. Una ruta corta, bonita y muy completa. ➡️ Ruta del Salto do Prego en Wikiloc

Qué ver en São Miguel: Salto do Prego

Sendero Quatro Fábricas da Luz: historia y naturaleza en plena selva

En la zona de Água d’Alto se esconde uno de los senderos más curiosos de São Miguel: el Trilho das Quatro Fábricas da Luz. Es un recorrido lineal y bastante fácil que atraviesa la vegetación exuberante del valle del Ribeira do Faial da Terra y te lleva a descubrir las ruinas de cuatro antiguas centrales hidroeléctricas del siglo XIX. Hoy, estas fábricas están totalmente abandonadas y medio cubiertas por la maleza, lo que les da un aire misterioso, casi de película. Al principio del camino también te encontrarás con la Cascata do Segredo, una bonita cascada y una zona de pozas donde puedes darte un baño.

Nosotros tardamos unas dos horas en completar el recorrido, y lo mejor es que apenas nos cruzamos con gente, solamente había gente bañandose en la cascada. Una alternativa perfecta si buscas una ruta tranquila y con encanto, lejos de las más masificadas como el Salto do Prego.

Cómo llegar a las Azores y a São Miguel

Para llegar a las Azores desde España, solo hay vuelos directos desde Barcelona, Madrid, las Canarias o Bilbao hasta São Miguel, la isla más grande y poblada del archipiélago. Para el resto de ciudades de España, deberás hacer escala en Lisboa o en Oporto.

Normalmente, quienes visitan São Miguel dedican unos días a la isla y combinan el viaje con algunas de las otras ocho islas de las Azores, pero nosotros no queríamos subir a una avioneta —sí, los aviones que conectan São Miguel con el resto de islas son pequeñísimos— y como no había forma de llegar en barco, decidimos centrarnos solo en São Miguel y aprovechar para visitar Lisboa a la vuelta, ya que nunca habíamos estado. Lo que sí hay son ferris que conectan las islas del mismo archipiélago. La compañía Atlânticoline opera traslados entre Terceira, Graciosa, São Jorge, Pico, Faial, Flores y Corvo, especialmente durante los meses de verano.

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Stopover en las Azores: una alternativa a tener en cuenta

También te puedes aprovechar del Stopover, es decir, volar hasta Norteamérica con escala en São Miguel o la isla de Terceira y aprovechar para pasar unos días allí antes de continuar con el viaje. Esto es posible con SATA Azores Airlines, la compañía que opera los vuelos de las Islas Azores. Habíamos leído algunos comentarios negativos sobre Azores Airlines, nuestra experiencia fue muy buena: no sufrimos retrasos y el servicio incluyó comida gratuita sin costes adicionales, inlcuso en un trayecto tan corto como Azores-Lisboa. Nuestra ruta fue Barcelona – São Miguel, y a la vuelta São Miguel – Lisboa, donde estuvimos cuatro días antes de regresar a casa. Sin duda, fue un acierto.

¿Cómo moverse por São Miguel?

La opción más recomendable para recorrer la isla de São Miguel es alquilar un coche con antelación en el aeropuerto de Ponta Delgada y así poder explorarla a tu ritmo, sin depender de horarios ni rutas preestablecidas. Nosotros lo hicimos con DiscoverCars y fue todo un acierto. La empresa local con la que nos entregaron el coche fue Wayzor, y la experiencia fue muy buena: rápida, sin complicaciones y con buen servicio.

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Coche alquilado en las Azores

Ahora bien, si no conduces, no te preocupes. También es posible visitar los principales puntos de interés de la isla con excursiones organizadas, como te contamos más abajo. Es una buena alternativa para no perderte lo mejor de São Miguel sin necesidad de coche.

Dónde alojarse en São Miguel

Muchas personas que visitan São Miguel suelen alojarse en un único lugar durante toda su estancia y, desde allí, recorrer la isla en coche. Pero nosotros, al tener 12 días, optamos por alojarnos en tres zonas diferentes. Así pudimos ahorrar kilómetros cada día, descubrir rincones con más calma y vivir la isla de forma más completa.

Si vas a estar solo una semana, lo más práctico es quedarte por la zona central, cerca de Ponta Delgada, y moverte desde allí.

Primera parada: Maia, en la costa norte

Nuestra primera base fue Maia, un pueblecito encantador en la costa norte de São Miguel, con ambiente local, casitas blancas, una zona de baño habilitada, supermercado, y muy cerca de los campos de té de Gorreana y Porto Formoso.

Nos alojamos en Casa Sentir a Maia, una casita con vistas al mar que tenía todo lo necesario: dos habitaciones, cocina equipada, lavadora, terraza con barbacoa, plaza de aparcamiento… y hasta una cesta de bienvenida con fruta, vino, embutido y los famosos bolos lêvedos, que probamos por primera vez allí y ya no pudimos dejar de comer durante todo el viaje.

El anfitrión fue encantador. Vive en Canadá desde pequeño, pero siempre que puede vuelve a su pueblo natal, donde tiene otra casa a pocos metros. Tuvimos la suerte de coincidir con las fiestas de Maia, con conciertos por la noche y calles decoradas con alfombras de flores (aunque nos fuimos justo antes de verlas terminadas, pudimos ver a la gente recogiendo pétalos de hortensia para prepararlas).

Segunda parada: a las afueras de Furnas

Nuestra siguiente estancia fue en una zona muy especial: a las afueras de Furnas, uno de los lugares más singulares de la isla. Desde aquí estuvimos visitando toda la parte sur de Sao Miguel Nos alojamos en la Casa dos Manos, una acogedora casa de madera muy amplia con capacidad para 4 personas, donde nos obsequiaron con una botella de vino, naranjas y galletas. El salón-comedor es grande, y cuenta con una gran terraza, perfecta para relajarse después de un día de excursiones. Lo mejor de todo eran las vistas a las fumarolas de Furnas, que podíamos ver desde la distancia… ¡y no dejaban de echar humo en todo el día! Nos pareció una imagen casi mágica, cuando las luces de la ciudad por la noche se mezclaban con el humo de la actividad volcánica.

Un detalle curioso que demuestra el cuidado del alojamiento: en el baño encontrarás toallas oscuras especiales para ir al Parque Terra Nostra, donde el agua termal mancha mucho la ropa.

Última parada: Capelas, en el oeste de São Miguel

Nuestro tercer y último alojamiento fue en Capelas, un pueblo tranquilo en la costa noroeste de la isla. Nos hospedamos en Capelas Garden, un apartamento moderno y muy cómodo, ideal para explorar la zona de Sete Cidades y la costa de alrededor.

Al llegar, nos recibió una chica italiana encantadora, que nos explicó todo con detalle y nos entregó las llaves. El apartamento está en la planta baja de un edificio residencial, en una zona muy tranquila, con aparcamiento propio y una terraza estupenda. Justo delante de la terraza hay un campo donde pastan vacas y toros. Tiene capacidad para cuatro personas y fue el alojamiento más moderno de los tres en los que estuvimos.

Bonus: una parada en Lisboa antes de volver

Si haces como nosotros y aprovechas para hacer una escala en Lisboa antes de volver a casa, te recomendamos el Hotel A.S. Lisboa. Es un hotel sencillo pero muy correcto, con una excelente relación calidad-precio. Está ubicado justo delante de una parada de metro, lo que te permite llegar rápidamente tanto al centro de Lisboa como al aeropuerto, sin complicaciones. Ideal para descansar una noche (o varias) y aprovechar las últimas horas del viaje.

Recomendaciones para viajar a las Azores

Comer en las Azores: entre pescado fresco y bolos lêvedos

Como en muchos otros países europeos, en las Azores se come temprano, a partir de las 12 del mediodía. En general, la comida no nos pareció especialmente destacable, pero tampoco comimos mal. Eso sí, la oferta en los restaurantes era bastante repetitiva: casi siempre platos de pescado o carne a la plancha, con ensalada o arroz como guarnición. Lo más raro que comimos fue morcilla con piña, tal cual. Una combinación rarísima. Lo que si verás es que venden un montón de piñas en los supermercados, más pequeñitas que las que venden en España.

Lo mejor, sin duda, fue el pescado fresco. Hay que aprovechar que estás en medio del Atlántico y pedir siempre pescado local. También vimos varios restaurantes tipo buffet libre, que no están nada mal y son bastante asequibles.

Un plato típico que puedes encontrar por todo Portugal es la bifana: un panecillo con filetes de cerdo adobados. En las Azores nos lo sirvieron con patatas paja dentro del bocadillo. No es nada especial, pero para una comida rápida, cumple.

Ahora bien, si hay algo que nos robó el corazón (y el estómago) fueron los Bolos Lêvedos. Son unos panecillos redondos, tiernos y ligeramente dulces, parecidos a los molletes andaluces, pero aún más suaves. Se pueden rellenar con dulce (Nutella, mermelada, mantequilla…) o con salado (jamón, queso, atún, salchichas, hamburguesa…) y están deliciosos. Los venden en los supermercados y, sinceramente, soñamos con volverlos a comer algún día.

Y si necesitas hacer la compra, no te preocupes: en las principales ciudades encontrarás grandes supermercados, mientras que en los pueblos más pequeños hay colmados, similares a los de España.. Los supermercados Continente y Pingo Doce son los más numerosos.

¿Y para beber?

El agua del grifo es potable, así que te recomendamos llevar una botella reutilizable como esta de Runbott para rellenar durante las rutas. En la mayoría de restaurantes te servirán sin problema agua filtrada del grifo.

Ah, y para pedir un café como un local:
Bica es el espresso solo
Garoto es el cortado
Meia de leite es el café con leche

¿Qué tiempo hace en las Azores?

El tiempo en las Azores es totalmente impredecible, incluso en verano. De hecho, dicen que en estas islas puedes vivir las cuatro estaciones en un solo día, y no es ninguna exageración. En cuestión de minutos puedes pasar de un sol radiante a una lluvia intensa, con niebla espesa y viento huracanado de por medio.

Nosotros viajamos en julio y, en general, tuvimos bastante buen tiempo, aunque algún día nos llovió. Uno fue una lluvia tan fina y constante que parecía una ducha caída del cielo, y otro se desató una tormenta con viento que nos hizo pensar que llegaba el fin del mundo. Además, la niebla aparece con frecuencia debido a estos cambios bruscos de tiempo, lo que puede fastidiarte las visitas a los miradores o a las famosas lagunas volcánicas del interior. Un consejo: no vayas a ver las lagoas si hay niebla o mal pronóstico, porque lo más probable es que no veas absolutamente nada. Si llegas y está todo cubierto, no queda otra que volver otro día.

Para estar al tanto del tiempo, puedes descargarte la app Spot Azores, que muestra cámaras en directo por toda la isla y actualiza el tiempo casi en tiempo real. No es infalible, pero ayuda bastante.

Y lo más importante: prepárate para todo. Mete en la maleta una chaqueta impermeable, calzado de montaña Gore-Tex, escarpines y también un bañador oscuro (por eso de las aguas termales que ensucian). En el mismo día puedes necesitarlo todo.

Ah, y recuerda que en las Azores hay dos horas menos que en la península ibérica y una hora menos que en Lisboa.

¿Cuándo viajar a las Azores?

Los mejores meses para disfrutar de las Azores en todo su esplendor son junio, julio y agosto. Así te aseguras de ver las hortensias en floración (y créeme, es algo que tienes que vivir, sobre todo si eres amante de las flores como yo). Además, en esta época también es ideal para avistar ballenas y delfines.

Es cierto que el verano es la época más cálida en las islas, pero no te preocupes: aquí no encontrarás el calor sofocante de algunos lugares de España. Las temperaturas rara vez superan los 25 °C, lo que hace que el clima sea perfecto para recorrerlas.

Presupuesto para viajar a São Miguel

En general, la mayoría de establecimientos en São Miguel aceptan tarjeta, tanto restaurantes como supermercados y gasolineras. Aun así, es muy recomendable llevar algo de efectivo, sobre todo para pequeños comercios, puestos locales o si te quieres tomar un helado en un chiringuito donde no siempre tienen datáfono.

Nosotros usamos nuestra tarjeta Visa del banco sin problema, pero también llevábamos una tarjeta N26 (MasterCard) por si acaso: es una buena opción tener una alternativa por si falla la principal o te la roban. Además, la N26 permite sacar dinero o pagar en el extranjero sin comisiones y se puede activar fácilmente online. Va genial para viajar.

En cuanto al gasto, estuvimos 12 días en São Miguel (sin contar los 4 días adicionales en Lisboa), siendo una familia de dos adultos y un adolescente de 15 años. En total, nos hemos gastado unos 4.500 euros (125 € por persona y día). El alojamiento resultó algo más caro de lo que pensábamos, aunque comer fue más barato que en otros países europeos, sobre todo teniendo en cuenta que la mayoría de los días desayunamos y cenamos en el apartamento, e incluso algunos días también comimos allí.

Presupuesto para un viaje a Sao Miguel, Azores

En actividades de ocio gastamos poco, ya que la mayor parte del tiempo la dedicamos a hacer senderismo y a visitar miradores. Las únicas actividades de pago fueron la entrada a las piscinas termales y la excursión para ver cetáceos, que fue lo más caro.

En el transporte incluimos los vuelos, el alquiler del coche, la gasolina y el traslado al aeropuerto. También pagamos un día de aparcamiento, justo cuando hicimos la excursión de avistamiento de cetáceos; en el resto de la isla, aparcar es gratuito.

Otros consejos para viajar a las Azores

  • Datos móviles: si vives en la Unión Europea, en las Azores no hay cargos por usar tu móvil. Pero si viajas de fuera de la Unión Europea, deberás comprarte una tarjeta para tener datos móviles. Tienes un 5% de descuento con el código MAMAQUEFEMDEMA comprando la eSIM de Holafly.
  • Los enchufes son los mismos que los de España. ➡️ Compra este adaptador universal que sirve en 224 países.
  • No viajes sin un buen seguro de viaje como el de IATI. Si contratas el seguro desde este enlace, tienes un 5% de descuento. Y no te olvides pedir y llevar contigo la Tarjeta Europea Sanitaria que es gratuita.
  • Para tu mayor comodidad y la de tu copiloto, lleva un soporte móvil en el coche. Además, te resultará muy útil contar con una batería externa como esta, que es la que nosotros utilizamos y funciona de maravilla. Si eres como yo y tomas mil fotos y además estás todo el rato consultando Google Maps, tener una batería externa te será de gran ayuda durante todo el viaje, no solo mientras conduces.
  • El agua del grifo es potable, por lo tanto te recomendamos llevar una botella Runbott y rellenarla en cualquier fuente.
  • Horarios: son más madrugadores que en España y la comidas del mediodía suele empezar antes de las 13 h.
  • Idioma: no tendrás ningún problema para comunicarte. Además, la mayoría de los azorianos saben inglés.
  • Si no quieres gastar demasiado, compra comida en el supermercado y disfrútala en alguna de las muchas zonas de pícnic que hay por la isla, muchas de ellas situadas en miradores. Están por todas partes: basta con buscar en Google Maps “parque de merendas” y te aparecerán decenas. Además, suelen estar muy bien cuidadas, con todo ordenado y limpísimo.
  • Seguridad: las Azores es un lugar súper seguro. No vimos ningún episodio de violencia, ni sensación de inseguridad.

Cómo ver los principales lugares de São Miguel en autocar

Si no tienes carné de conducir o simplemente prefieres la comodidad de que te lleven, visitar la isla de São Miguel sin coche es posible. Eso sí, tendrás que renunciar a algunos de los lugares que mencionamos en esta guía de viaje de São Miguel. Pero no te preocupes: los principales puntos de interés se pueden visitar igualmente, e incluso puedes contratar el traslado desde el aeropuerto de Ponta Delgada hasta tu hotel. Aquí puedes ver todos los tours y excursiones disponibles saliendo de Ponta Delgada, muchas de ellas con guía español:

Vacas y hortensias: lo que hace única a São Miguel

Para finalizar, un par de datos curiosos de São Miguel: dicen que en la isla hay más vacas que personas. Las verás por todas partes, pastando tranquilamente durante todo el año gracias al clima suave de las Azores. No es de extrañar que produzcan una enorme cantidad de leche: nada más y nada menos que el 35% de toda la leche de Portugal.

Y la isla está repleta de hortensias, sobre todo azules, aunque también las hay rosas. Las encontrarás en todos los márgenes de caminos y carreteras secundarias, formando setos, decorando casas, jardines… ¡en cualquier rincón! En mi vida había visto hortensias tan grandes: algunas superan el tamaño de mi cabeza. Los azorianos incluso utilizan sus pétalos para crear alfombras de flores en las calles durante las procesiones.

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