Qué ver en Rupit, uno de los pueblos más bonitos de Barcelona

Rupit es uno de los pueblos medievales con más encanto de Catalunya y una parada imprescindible si buscas naturaleza y gastronomía. Situado entre Vic y Olot, dentro del espectacular Espai Natural Protegit de Collsacabra, este pequeño pueblo de casas de piedra, construido entre dos rieras, enamora a todos los que lo visitan. Pasea por sus calles empedradas, cruza su famoso puente colgante, haz rutas de senderismo entre bosques y cascadas, y no te vayas sin probar las típicas cocas de azúcar o llevarte algún embutido de Osona. En este artículo te contamos qué ver en Rupit y todo lo que puedes hacer en este destino declarado «Poble amb Encant» por la Agència Catalana de Turisme. Además, la Organización Mundial del Turismo le otorgó el distintivo de uno de los pueblos más bonitos del mundo. ¿Quieres saber por qué? ¡Sigue leyendo!

Panorámica de Rupit

Cómo llegar a Rupit y consejos prácticos para tu visita

Solo el trayecto hasta Rupit ya merece la pena: la carretera que te lleva hasta allí es preciosa, rodeada de campos de cultivo y prados donde pastan vacas, especialmente si llegas desde la zona de Vic. Si vienes desde Barcelona, pasarás por Cantonigrós, donde te recomendamos hacer la ruta a la Foradada, un espectacular salto de agua que cae por una pared de roca con un agujero en el centro. ¡Ideal si vas con tiempo!

Para intentar preservar la tranquilidad de este encantador pueblo de apenas 270 habitantes, que se llena de visitantes cada fin de semana, hay habilitado un aparcamiento de pago bastante grande a la entrada de Rupit. La tarifa es de 5 € para todo el día. Solo te libras si te alojas en el pueblo, como hicimos nosotros, que nos quedamos en Can Reixach. El dueño vino a recogernos y pudimos aparcar dentro del casco antiguo, ya que los vecinos disponen de una tarjeta para bajar la pilona que regula el acceso.

Justo al lado del aparcamiento está la Oficina de Turismo, donde puedes recoger un mapa del pueblo (aunque ya te adelantamos que es muy pequeño y fácil de recorrer). También encontrarás un parque infantil junto a la riera de Rupit y una panadería con terraza donde probar dulces riquísimos, incluida la típica coca dulce de Rupit.

Si no dispones de coche, desde Vic salen autobuses de la empresa Sagalés (puedes consultar los horarios aquí), aunque el trayecto es largo. Otra opción interesante es contratar una excursión organizada que sale desde localidades como Santa Susana, Calella, Malgrat de Mar, Blanes, Lloret de Mar o Tossa de Mar.

El puente colgante de Rupit

Después de dejar el coche en el aparcamiento, solo tienes que seguir el camino que cruza la riera de Rupit para llegar al famoso puente colgante, el emblema indiscutible del pueblo. Es uno de los rincones más fotografiados, pero también uno de los más concurridos, especialmente los fines de semana, cuando Rupit se llena de visitantes. Por eso te recomendamos que te quedes a dormir: disfrutarás de un Rupit mucho más tranquilo, y podrás hacerte fotos en el puente sin prisas ni multitudes.

El puente colgante de Rupit

El puente, que se balancea bastante al cruzarlo, fue construido en 1945 para facilitar el acceso al núcleo antiguo salvando la riera. Por motivos de seguridad, solo pueden pasar 10 personas a la vez. A ambos lados del puente hay escaleras que bajan hasta la riera, donde podrás pasear por el Passeig del Carraguell, una zona junto al agua desde la que tendrás una perspectiva diferente del pueblo.

ℹ️ Al lado del puente está la piscina municipal de Rupit.

Calle principal de Rupit

Después de cruzar el puente colgante, si sigues hacia la derecha, entrarás en la calle principal de Rupit, una vía flanqueada por casas de piedra con portales antiguos y balcones de madera llenos de flores. Es la zona más animada del pueblo, donde se concentran los restaurantes, bares con terraza, hostales, panaderías, tiendas de alimentación y recuerdos. Si te quieres alojar en un sitio precioso en pleno centro de Rupit, el Hotel Estrella tiene buenísimas valoraciones.

Aquí podrás comprar quesos y embutidos de Osona, probar los barquillos artesanos en el Neuler—en una tienda donde incluso puedes ver cómo las elaboran en directo, ¡y cuyo aroma invade toda la calle!— o comprar coca de azúcar o chocolate en alguna de las panaderías del pueblo. El Forn de Pa L’Era trabaja con horno de leña y son los mismos propietarios que la panadería de la entrada del pueblo. Y no te pierdas Ca l’Enric, muy popular por sus croissants gigantes y otros dulces que se han convertido en todo un reclamo para los turistas que visitan Rupit cada fin de semana.

Iglesia de Sant Miquel de Rupit

Si sigues caminando por la calle principal, llegarás a la iglesia de Sant Miquel, un templo de estilo barroco desde el que, si está abierto, puedes subir al campanario y disfrutar de unas bonitas vistas del pueblo y su entorno.

Un poco más adelante encontrarás la plaza Mayor, con algunos bares con terraza. Y si sigues unos metros más, llegarás al final del núcleo histórico, donde destaca la Notaria Soler, una gran casa señorial que aún conserva elementos de la antigua notaría del pueblo.

Iglesia de Sant Miquel de Rupit

El carrer del Fossar y las ruinas del castillo de Rupit

Otro rincón que no te puedes perder es el carrer del Fossar, una de las calles más antiguas del pueblo. Empedrada, con escalones y bastante empinada, esta calle se encuentra junto a la plaza donde están dos de las tiendas que venden embutidos de Osona. Su nombre proviene del antiguo cementerio que se ubicaba en esta zona (fossar significa “foso” en castellano).

Si sigues caminando por esta calle, verás aparecer entre las casas una formación rocosa muy característica, y un poco más adelante, las ruinas del castillo de Rupit. Durante el recorrido, también pasarás por la plaça dels Cavallers, donde antiguamente se reunían los nobles en asamblea. Desde no hace mucho que han colocado una pasarela para visitar las ruinas del castillo de Rupit, pero por lo visto la han construido por encima de la terraza de una casa particular, y la vecina no está nada contenta. De momento no está abierta al público.

Te darás cuenta de que todo el pueblo está construido en piedra, y no es casualidad: parece ser que la roca dio origen al nombre de Rupit, ya que en latín rupes significa precisamente roca. De hecho, el antiguo castillo de Rupit, se alza sobre una gran formación rocosa.

👉 Si visitas Rupit con niños, puedes hacerlo a través de la actividad “Descobreix Rupit amb en Rupes”, una juego de pistas que invita a los más pequeños a descubrir los rincones del pueblo de la mano de un guía muy especial: Rupes, un niño curioso y valiente que conoce todos los secretos del pueblo.

Miradores de Rupit

Si quieres disfrutar de diferentes perspectivas de Rupit, te recomendamos visitar estos cuatro lugares:

Rupit desde el Molí d’en Marandes

El mirador del Molí d’en Marandes se encuentra en la calle Barbacana. Este molino de harina, que data del siglo XVII, es uno de los pocos que sobrevivieron a las riadas de 1940, cuando la mayoría de los molinos que existían en las orillas del río Rupit fueron destruidos. En su época, hubo hasta una veintena de molinos en la zona, pero solo algunos, como el Molí d’en Marandes, han perdurado. Este molino estuvo en funcionamiento hasta 1962.

Rupit desde el Molí d'en Marandes

Rupit desde la calle Sant Joan de Fàbregas

Desde la calle Sant Joan de Fàbregas se obtiene una panorámica preciosa de Rupit: se puede ver la gente cruzando el puente colgante, la riera serpenteando y el campanario de la iglesia alzándose entre los tejados. Si sigues por esta carretera, llegarás a uno de los accesos que lleva a la ermita de Santa Magdalena. Y si continúas unos kilómetros más, encontrarás la iglesia de Sant Joan de Fàbregas, donde hay mesas de pícnic, el restaurante y el alojamiento rural La Rectoria. Cerca está el impresionante Salt de Sallent.

Rupit desde la calle Sant Joan de Fàbregas

Rupit desde la Ermita de Santa Magdalena

La ermita de Santa Magdalena se encuentra en lo alto de un cerro, lo que ofrece una panorámica espectacular de Rupit. Para llegar, deberás tomar una calle que está al lado de la iglesia, la cual baja hasta la parte baja de la riera de Rupit. Desde ahí, sigue el camino de la derecha, cruza el puente medieval de Can Badaire y continúa por el sendero de la izquierda, que sube en zigzag hasta llegar a la ermita.

Puente medieval de Can Badaire en Rupit

Ten en cuenta que este recorrido puede ser resbaladizo si ha llovido y que tardarás unos 20 minutos. Sin duda, esta es una de las mejores vistas de Rupit, y desde aquí podrás ver la riera, el puente que acabas de cruzar, las ruinas del castillo y las casas de la calle del Fossar. Una de ellas es Can Reixach, una casa rural preciosa de la que más adelante de doy toda la información.

Rupit desde la Ermita de Santa Magdalena

Rupit desde la Bauma Molera

Por este mismo camino, pero en lugar de dirigirte hacia el puente, toma el desvío a la izquierda, que es la ruta que te llevará hasta el Salt de Sallent. Desde allí, verás Rupit desde abajo, una perspectiva diferente y muy bonita del pueblo. El recorrido te llevará hasta la balma Molera, una cueva formada de manera natural por la erosión del macizo de Collsacabra.

Rutas de senderismo en Rupit

La ruta más conocida es la del Salt de Sallent, la cascada más alta de Catalunya, con una caída de más de 100 metros, un espectáculo natural único en la región. Nosotros hicimos una ruta circular que pasa por la riera de Rupit, donde pudimos ver varias cascadas y pequeños saltos de agua hasta llegar a la impresionante ubicación del Salt de Sallent.

El recorrido sigue su curso, pasando cerca de la iglesia de Sant Joan de Fàbregas y ascendiendo hasta la ermita de Santa Magdalena, para finalmente regresar a Rupit. Si tienes tiempo, puedes acercarte al mirador del Pla dels Bassis, donde se encuentran unas tumbas antropomorfas.

Salt de Sallent de Rupit

Si solo quieres ver la cascada del Salt de Sallent sin tener que caminar demasiado, puedes dejar el coche aparcado aquí y caminar 10 minutos hasta este mirador.

Otras rutas que puedes hacer en Rupit son la de las Fonts de Rupit y la del Mirador del Soler, dos opciones perfectas para seguir explorando el entorno natural de la zona. Tampoco te puedes perder la ruta hacia la cascada La Foradada de Cantonigrós, a 20 minutos en coche desde Rupit.

Dónde comer en Rupit

En la calle principal se encuentra la Fonda Marsal, un restaurante tradicional que ofrece comida típica y que ha estado abierto desde 1930. Este fue el primer lugar en Rupit donde se podía alojar. Durante los fines de semana, ofrecen dos menús muy completos y bien elaborados. Te recomiendo llamar con antelación, ya sea a este o a otros restaurantes, ya que Rupit se llena rápidamente y luego es difícil encontrar sitio para comer.

Fuera del bullicio del centro, encontrarás el restaurante El Genet, que tiene la mejor terraza de Rupit con unas vistas espectaculares. También ofrecen un menú los fines de semana y es muy recomendable ir a cenar, ya que preparan unas pizzas con el pan de coca típico de Rupit.

Si prefieres hacer un picnic, hay una zona en el paseo del Carreguell junto a la riera de Rupit y otra en el aparcamiento de la entrada, donde encontrarás una mesa de ping-pong para disfrutar mientras descansas.

🛏️ Dónde dormir en Rupit

Nosotros nos alojamos en Can Reixach, una antigua casa de pueblo del siglo XVII que el nieto del propietario original ha rehabilitado con muchísimo cariño y buen gusto. El resultado es una preciosa casa rural que no le falta detalle: acogedora y decorada con mimo.

Cuenta con un salón con chimenea ideal para relajarse, cocina y comedor totalmente equipados, una terraza con barbacoa para disfrutar al aire libre, tres lavabos y tres habitaciones, con capacidad para hasta 8 personas. Perfecta tanto para una escapada en familia como con amigos.

La casa rural Can Reixach está ubicada en Rupit, pero no se encuentra en la calle principal donde están las tiendas y restaurantes, lo que garantiza una estancia tranquila. Uno de sus grandes atractivos son las vistas privilegiadas: desde la casa se puede ver la iglesia de Rupit, la riera que atraviesa el pueblo y la ermita de Santa Magdalena. Un auténtico lujo para los que buscan desconectar rodeados de naturaleza. El dueño nos explicó que antiguamente en la última planta de todas las casas de esta calle estaban los establos, y por ahí pasaban los animales.

La única pega es que la casa se distribuye en tres plantas, ya que se trata de una construcción antigua y estrecha. Por ese motivo, no es la opción más adecuada para personas con movilidad reducida o que tengan dificultades para subir escaleras.

Rupit es un pueblo medieval que no te puedes perder, un lugar imprescindible para visitar en la provincia de Barcelona. Ya sea para explorar sus impresionantes rutas de senderismo, disfrutar de su deliciosa gastronomía o simplemente perderse por sus calles empedradas, este encantador destino te cautivará. No lo pienses más y planifica tu visita a Rupit, ¡un lugar que no puedes dejar de conocer!

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