¿Y si te digo que llegar a una de las cascadas más espectaculares de Osona te llevará muy poco esfuerzo? En la Vall del Ges i el Bisaura, en el municipio de Santa Maria de Besora, encontrarás el Salt del Mir, una cascada de unos 35 metros de altura situada en la provincia de Barcelona. Es uno de los saltos de agua más impresionantes de Osona, especialmente cuando lleva bastante agua. Además es posible que si vas en invierno, lo veas congelado. La ruta al Salt del Mir es fácil y se puede hacer con niños, aunque hay algunos desniveles y el tramo de vuelta es de subida. La opción corta, desde el Veïnat del Mir, ronda los 3,4 km entre ida y vuelta. Eso sí, actualmente hay que tener en cuenta las restricciones de acceso en coche y las condiciones de aparcamiento antes de hacer la excursión.
¿Te apetece descubrir el Salt del Mir y darte un baño en verano? En este artículo te cuento cómo llegar, dónde aparcar, cómo es la ruta, si puedes hacerla con niños y cuál es la mejor época para visitar esta cascada de Osona.
[Artículo actualizado en agosto de 2026]

Información práctica de la ruta al Salt del Mir
- Punto de inicio: restaurante La Cabanya del Mir, Santa Maria de Besora. Cómo llegar (Google Maps).
- Distancia: 3,44 km.
- Tiempo: 1 h 30′
- Tipo de ruta: ida y vuelta por el mismo camino
- Dificultad: fácil
- Wikiloc
La ruta al Salt del Mir es una de las excursiones fáciles que puedes hacer en Osona con niños, siempre que estén acostumbrados a caminar y se extremen las precauciones en las zonas próximas a la cascada y los desniveles.
¿Cómo llegar y dónde aparcar para ver el Salt del Mir?
El acceso más cercano al Salt del Mir se encuentra en el vecindario del Mir, donde está el restaurante La Cabanya del Mir que se llega a través de una pista. Sin embargo, las condiciones de acceso en coche han cambiado respecto a cuando nosotros hicimos esta excursión. Actualmente, el Ayuntamiento de Santa Maria de Besora indica que el acceso en vehículo al Veïnat del Mir está restringido a vecinos y clientes del restaurante. Por tanto, si no vas a comer en La Cabanya del Mir, tendrás que dejar el coche en el algún margen del camino, bajo tu responsabilidad, o bien dejarlo en Santa Maria de Besora y hacer el recorrido a pie desde el pueblo. Esto alarga bastante la excursión respecto a la ruta corta que hicimos nosotros. Puedes consultar diferentes opciones en Wikiloc, tanto lineales como circulares.
Cuando nosotros visitamos el Salt del Mir, las condiciones eran diferentes. Fuimos un día entre semana en el que el restaurante estaba cerrado (de lunes a miércoles) y pudimos llegar en coche en el restaurante La Cabanya del Mir. Aparcamos allí porque no había nadie y, en aquel momento, no vimos ninguna señal que prohibiera estacionar. Esta experiencia corresponde a nuestra visita y no refleja las condiciones actuales de acceso.

Ruta al Salt del Mir desde La Cabanya del Mir
Si has llegado hasta La Cabanya del Mir, la excursión es sencilla y está bien señalizada. Desde allí, sigue la pista siguiendo las indicaciones hacia El Tombo, otro de los nombres con los que se conoce el Salt del Mir. En pocos minutos, el camino pasa por unos campos de cultivo y más adelante, se adentra en el bosque del Clot dels Maians, un tramo sombrío y agradable, especialmente en los meses de más calor. Poco después encontrarás una bifurcación. Debes continuar siguiendo las indicaciones hacia el Salt del Mir y descender hasta la riera de la Foradada.
La riera de la Foradada y el puente de madera
Uno de los puntos más interesantes de la ruta al Salt del Mir aparece antes de llegar a la cascada. Tras bajar unos metros, el sendero llega a un puente de madera que cruza la riera de la Foradada, un curso de agua que proviene del río Ter. Junto al puente encontrarás una antigua esclusa, que antiguamente servía para conducir el agua hacia el Molí del Mir, situado unos metros más abajo. El puente, que a primera vista parece bastante más frágil de lo que uno esperaría, forma parte de uno de los rincones más curiosos del recorrido.

Si te fijas en el lecho de la riera, todavía pueden verse las marcas cuadradas del antiguo puente por el que pasaban los carros que iban y venían del molino.

Una vez cruzado el puente encontrarás otra bifurcación que lleva al Santuario de Bellmunt, otro de los lugares bonitos de esta zona de Osona. Nosotros debemos seguir por el otro sendero que lleva al Salt del Mir.
Esta es la botella reutilizable que utilizamos nosotros para ir de excursión. Las botellas Runbott aguantan el agua fresca más de 10 horas y no cogen sabor. ¡Te durará toda la vida si la cuidas bien!
El mirador del Salt del Mir
Antes de bajar hasta la base de la cascada encontrarás un mirador desde donde puedes contemplar el Salt del Mir desde arriba. Está situado junto a un precipicio y, algo importante, no hay ninguna valla ni protección en el borde. Lo reconocerás porque hay un tronco que bloquea el paso y un cartel que advierte del peligro de caída. No lo cruces ni te acerques al borde para conseguir una mejor fotografía. La caída es considerable y cualquier despiste puede ser peligroso. Si haces la ruta con niños, extrema la vigilancia en este punto y mantente siempre alejado del precipicio.


Molí del Mir: los antiguos molinos de la riera de la Foradada
Después de continuar por el sendero, llegaremos al Molí del Mir, un conjunto formado por tres antiguos molinos de harina construidos aprovechando el desnivel de la riera de la Foradada. Actualmente, los tres se encuentran en estado ruinoso, pero todavía quedan algunos elementos que permiten imaginar cómo funcionaban. Al principio del recorrido, desviándote unos metros por un sendero, encontrarás uno de ellos, donde todavía se pueden ver parte del mecanismo y las muelas del molino. El segundo está situado al final del camino, prácticamente antes de llegar al Salt del Mir, mientras que el tercero se encuentra junto al mirador de la cascada. Estos restos forman parte del patrimonio histórico de la zona y son otro de los atractivos de esta excursión, más allá de la propia cascada.


Este tramo de bosque es especialmente bonito y en otoño seguramente luce espectacular, por eso hemos incluido esta excursión en nuestra guía de rutas de otoño en Catalunya.
La vegetación es propia de un bosque de ribera, con un ambiente fresco y húmedo que hace muy agradable caminar por esta zona, especialmente durante los meses más calurosos. En otoño, el cambio de color de las hojas añade todavía más encanto al recorrido. En invierno, en cambio, el frío y la humedad se hacen notar.

El Salt del Mir: una cascada de 35 metros
Y por fin llegamos al protagonista de la excursión. El Salt del Mir tiene una caída de unos 35 metros y se encuentra en un rincón sombrío de la riera de la Foradada. Cuando lleva bastante agua, la cascada resulta especialmente espectacular. El agua cae desde lo alto formando una larga cortina y, en la parte inferior, la erosión ha ido creando diferentes formas y cavidades en la roca.
¿Te puedes bañar en el Salt del Mir?
Cuando nosotros hicimos esta excursión, a finales de julio, encontramos bastante agua para refrescarnos y terminamos dándonos un baño. Yo ni por un momento había pensado que iba a bañarme, pero llegué, vi que estábamos solos y acabé metiéndome en el agua en ropa interior. ¡Fue una experiencia increíble!. Eso sí, si quieres bañarte en el Salt del Mir, ten en cuenta que las condiciones pueden ser muy diferentes según la época del año. El caudal depende de las lluvias y puede haber periodos en los que apenas haya agua.
Además, las rocas pueden estar resbaladizas, así que unos escarpines pueden resultar útiles para moverte por la zona. No saltes desde la parte superior de la cascada ni te acerques a zonas peligrosas para entrar al agua. Antes de bañarte, comprueba siempre las condiciones del lugar y actúa con prudencia.
La mejor época para visitar el Salt del Mir y verlo con más agua es la primavera o después de un periodo de lluvias, cuando aumenta el caudal de la riera de la Foradada. Nosotros fuimos a finales de julio y, para nuestra sorpresa, la cascada llevaba bastante agua, aunque no es lo habitual en verano.
¿No crees que es una cascada preciosa? Tiene forma de cola de caballo y, bajo el salto, hay una cavidad que, cuando no cae agua, se puede llegar a visitar. Eso sí, no te acerques a ella si las condiciones son peligrosas o el caudal es elevado.
La vuelta al punto de inicio se hace por el mismo camino, pero ahora toca afrontar el desnivel de subida. Tómate tu tiempo y disfruta del paisaje mientras atraviesas los campos verdes del Veïnat del Mir. Durante el recorrido es bastante habitual encontrar caballos y vacas pastando en los prados, otro aliciente para que los niños caminen.

Dónde comer cerca del Salt del Mir
Sin duda, por calidad y cercanía, te recomiendo el restaurante La Cabanya del Mir, situado junto al acceso más cercano al Salt del Mir. Es recomendable reservar con antelación, especialmente si quieres comer allí durante el fin de semana. El restaurante ocupa una casa muy antigua, con suelos de madera que crujen, y tiene una forma muy particular de presentar el menú: la camarera te explica de viva voz todos los platos, ya que no te lo entregan por escrito.
Nosotros fuimos a comer después de hacer otra excursión que también te recomiendo, la de los Bufadors de Beví. La experiencia en La Cabanya del Mir nos gustó mucho. En aquel momento ofrecían un menú cerrado con bastantes platos, aunque las condiciones, el precio y el funcionamiento del restaurante pueden haber cambiado desde entonces.
Actualmente, La Cabanya del Mir ofrece desayunos y comidas de jueves a domingo, además de festivos y puentes. Como los horarios pueden cambiar, te recomiendo comprobarlos directamente con el restaurante antes de desplazarte y reservar si quieres comer allí.

Vistas de Santa Maria de Besora
De vuelta a Santa Maria de Besora, en uno de los laterales de la pista paramos para ver estas vistas del pueblo, del castillo de Besora y los Pirineos al fondo.

Preguntas frecuentes sobre la ruta del Salt del Mir
- ¿Se puede aparcar en La Cabanya del Mir? El aparcamiento de La Cabanya del Mir no es un aparcamiento público. Si vas a comer en el restaurante, podrás aparcar. Si no eres cliente, actualmente el acceso en vehículo al Veïnat del Mir está restringido, por lo que tendrás que dejar el coche en Santa Maria de Besora o arriesgarte a dejarlo en algún lateral del camino.
- ¿Cuándo tiene más agua el Salt del Mir? El Salt del Mir suele llevar más agua después de un largo periodo de lluvias, aunque el caudal cambia según las precipitaciones y la época del año. La primavera y los días posteriores a las lluvias suelen ser una buena época para disfrutar de la cascada con más caudal.
- ¿Se puede bañar en el Salt del Mir? Si, el baño está permitido de momento. Si decides bañarte, extrema las precauciones, ya que las rocas mojadas pueden resbalar.
- ¿Es fácil la ruta al Salt del Mir y se puede hacer con niños? Sí, la ruta al Salt del Mir es de dificultad baja y se puede hacer con niños, aunque hay algunos desniveles y a la vuelta toca subir.
Dónde alojarse cerca del Salt del Mir
Si quieres hacer la ruta al Salt del Mir y aprovechar para conocer otros lugares de la zona, puedes alojarte en Santa Maria de Besora, Vidrà o en otros pueblos del Bisaura. En Vidrà puedes alojarte en Espai Vidrà, un alojamiento con muy buenas valoraciones. Si sois un grupo grande, en Santa Maria de Besora tienes varias casas rurales para grupos. En Cal Nan hay tres habitaciones con capacidad para siete personas; en Can Cisquet pueden alojarse hasta ocho y El Boix tiene capacidad para seis.
Otras cascadas y excursiones con cascadas en Osona
Si te gustan las rutas con saltos de agua y cascadas, en el blog puedes encontrar otras excursiones en Osona y Catalunya. También puedes consultar nuestras guías de excursiones fáciles con niños en la provincia de Barcelona, con rutas cortas de menos de 3 kilómetros y de menos de 4 kilómetros.
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Es un rincón realmente espectacular. Yo estuve hace unos años, en otoño, y sí, el bosque de los molinos es muy frío, incluso con hielo en otoño (había placas de hielo en la misma riera). Eso sí, el frío y los colores del otoño le dan un aire mágico.
La cascada es preciosa pero el bosque de los molinos es precioso. A ver si este otoño voy y lo veo desde otra perspectiva. Gracias por el comentario!?